Los limpiadores evitan que la suciedad llegue a las guías, varillas y tornillos de la máquina. Los limpiadores de fieltro, caucho y materiales compuestos raspan las virutas y el refrigerante de las superficies móviles, protegiendo así las superficies de contacto y la película lubricante, de las cuales depende la precisión de la máquina.