Los separadores de aceite eliminan el aceite residual que flota en los depósitos de refrigerante, donde se acumulan bacterias, se producen malos olores y se reduce la vida útil del fluido. Los separadores de correa y disco funcionan de forma continua y silenciosa, manteniendo el refrigerante limpio, prolongando los intervalos de cambio y mejorando la calidad del aire en el taller.






